- Si no cambias las cosas, te volteamos… - ¿Qué me venís a amenazar? Me chupan un huevo vos y todos los periodistas. - A mí no me insultes, yo no te estoy faltando el respeto.
El entrenador Ángel Cappa, junto a la dirigencia de River Plate, estableció a su llegada un nuevo cronograma para las entrevistas periodísticas con los jugadores. Los interesados, ahora, deberán hablar primero con el jefe de prensa y todas realizarse antes de las 22 horas. Suena razonable. "Como en Europa", argumentan en el club que dirige Daniel Passarella.
Al periodista Nicolás Distancio, del programa radial "El show del Superclásico" (radio Mitre) y productor del televisivo "El show del fútbol" (América TV), no le gustó y le reclamó al DT que reviera la decisión. Cappa, en conferencia de prensa, le respondió bien las primeras dos veces. Le dijo que no. Y luego el cronista abrió el diálogo reproducido al comienzo.
El cruce de palabras, entonces, pasó a mayores. En la calentura, se trenzaron en insultos y, según indica la agencia de noticias DyN, Distancio le tiró a Cappa "un par de manotazos que no llegaron a destino". Ricardo Dasso, el jefe de prensa de River, los separó.
Distancio trabaja en dos programas nocturnos. El radial sale a la medianoche y uno de sus integrantes es el conocido periodista partidario Atilio Costa Febbre. El televisivo se emite los domingos a última hora y la espectacularización del deporte es su razón de ser. Como este curioso incidente entre Cappa y uno de los integrantes del "staff".
El ex DT de Huracán es recordado por la reacción durante el partido definitorio entre El Globo y Vélez, cuando insultó al aire y se quejó de que el rival escondía las pelotas. Luego insistió, cada vez que tuvo un micrófono delante, que el árbitro del partido, Gabriel Brazenas, había “regalado el partido”.
Cappa puede ser reflexivo y temperamental, según el caso. A veces, sus cambios de ánimo son estudiados. Es un hombre inteligente, casi un "intelectual" del fútbol como su admirado César Luis Menotti. No genera amigos entre los periodistas deportivos, que son afectos a cruzar las barreras entre lo profesional y lo personal. Y cuando hay intereses cruzados entre los dueños de los medios de comunicación y los dirigentes, la cosa se complica.