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Espacio de Los Poetas
DIAS DE LLUVIA
Jueves, 02 de Septiembre de 2010 08:35
En estos días de lluvia los olores y los matices me evocan tanto que sabe a tan poco
Me imagino lejos, me imagino cerca.
Me veo riendo, me veo llorando.
Tomando una mano deseando una llamada, una palabra una mirada.
En los días de lluvia tengo 15. 17 y 19.
En los días de lluvia todo cambia.
Trato de descifrar si una lágrima es una gota de lluvia,
Si un día de lluvia es mi llanto,
Si el invierno es mi alma.
En algún lugar perdí mis sentimientos,
Tal vez en  algún lugar los días de lluvia sean continuos.
Quizá las gotas que hoy me mojan, mientras bajo esta calle, sean las lágrimas de   quienes viven en ese lugar extraño y gris, quizá las gotas que  me siguen empapando, mientras subo la cuesta, sean  de  aquellos seres, que sienten en las venas,   el olor a tierra mojada.
Última actualización el Jueves, 02 de Septiembre de 2010 08:44
 
ROMANCE DE LA LUNA LUNA
Viernes, 27 de Agosto de 2010 21:37

La luna vino a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira, mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño.

-Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

-Niño, déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

-Huye luna, luna, luna.

Que ya siento los caballos.

-Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño

tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,

(Ay, cómo canta en el árbol!

Por el cielo va la luna

con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

El aire la está velando.

 

 
LA CASADA INFIEL
Viernes, 27 de Agosto de 2010 21:32
Y que yo me la llevé al río

creyendo que era mozuela,

pero tenía marido,

Fue la noche de Santiago

y casi por compromiso.

Se apagaron los faroles

y se encendieron los grillos.

En las últimas esquinas

toqué sus pechos dormidos,

y se me abrieron de pronto

como ramos de jacintos.

El almidón de su enagua

me sonaba en el oído

como una pieza de seda

rasgada por diez cuchillos.

Sin luz de plata en sus copas

los árboles han crecido,

y un horizonte de perros

ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,

los juncos y los espinos,

bajo su mata de pelo

hice un hoyo sobre el limo.

Yo me quité la corbata.

Ella se quitó el vestido.

Yo, el cinturón con revolver.

Ella, sus cuatro corpiños.

Ni nardos ni caracolas

tienen el cutis tan fino,

ni los cristales con luna

relumbran con ese brillo.

Sus muslos se me escapaban

como peces sorprendidos,

la mitad llenos de lumbre,

la mitad llenos de frío.

Aquella noche corrí

el mejor de los caminos,

montado en potra de nácar

sin bridas y sin estribos.

No quiero decir, por hombre,

las cosas que ella me dijo

la luz del entendimiento

me hace ser muy comedido.

Sucia de besos y arena,

yo me la llevé del río.

Con el aire se batían

las espadas de los lirios.

Me porté como quien soy.

Como un gitano legítimo.

Le regalé un costurero

grande, de raso pajizo,

y no quise enamorarme

porque teniendo marido

me dijo que era mozuela

cuando la llevaba al río
 
frases de José Ángel Buesa
Jueves, 26 de Agosto de 2010 17:09

No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas.

 
POEMA DEL AMOR AJENO,José Ángel Buesa
Jueves, 26 de Agosto de 2010 17:00

Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde había una flor.
Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo;
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.

La vida nos acerca y la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
Mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber...

Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo,
nunca te vas del todo, como una cicatriz;
y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo,
pues al perder la espiga retiene la raíz.

Tu amor es como un río, que parece más hondo,
inexplicablemente, cuando el agua se va.
Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.

Para un deseo así, toda la vida es poca;
toda la vida es poca para un ensueño así...
Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca;
y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!

 
Poemas de Amado Nervo
Jueves, 26 de Agosto de 2010 16:58
¿Versos autobiográficos ? Ahí están mis canciones,
allí están mis poemas: yo, como las naciones
venturosas, y a ejemplo de la mujer honrada,
no tengo historia: nunca me ha sucedido nada,
¡oh, noble amiga ignota!, que pudiera contarte.

Allá en mis años mozos adiviné del Arte
la armonía y el ritmo, caros al musageta,
y, pudiendo ser rico, preferí ser poeta.
-¿Y después?

-He sufrido, como todos, y he amado.

¿Mucho?

-Lo suficiente para ser perdonado...
 
Poemas de Francisco Urondo
Jueves, 26 de Agosto de 2010 16:56
Piedad para los equivocados, para
los que apuraron el paso y los torpes
de lentitud. Para los que hablaron bajo tortura
o presión de cualquier tipo, para los que supieron
callar a tiempo o no pudieron mover
un dedo; perdón por los desaires con que me trata
la suerte; por titubeos y blabuceos. Perdón
por el campo que crece en estos espacios de la época
trabajosa, soberbia. Perdón
por dejarse acunar entre huesos
y tierras, sabihondos y suicidas, ardores
y ocasos, imaginaciones perdidas y penumbras.
 
Poemas de Gabriela Mistral
Jueves, 26 de Agosto de 2010 16:49
Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!
 
Poemas de Sor Juana Inés de la Cruz
Jueves, 26 de Agosto de 2010 16:47
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de llantos y de ruego.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Su principio, su medio y fin es éste:
¿pues por qué, Alcino, sientes el desvío
de Celia, que otro tiempo bien te quiso?

¿Qué razón hay de que dolor te cueste?
Pues no te engañó amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso.
 
La voz de mi corazon
Domingo, 25 de Julio de 2010 18:12

La Voz de mi Corazón

Señor, oye mi voz de mi corazón,
como voz que suplica,
y pide perdón,
y puedas limpiar mi corazón
porque mi corazón
es el eco de mi alma.

Por la mañana
te bendice y te canta
por eso tu misericordia
es como ungüento
que limpia el pecado
y hace florecer los campos,
con un verdadero amor,
vestido de blanco,
que hace alegrar el alma
como las nubes alegran el cielo,
ese cielo azul que tu lo formaste
como si fuera otro mar
que con el canto de las olas
clama a ti pidiéndote perdón.

Señor, oye mi corazón,
como voz que suplica
y pide perdón.

Autor: Maurcio “Maury” Olivares

 
Poema El dolor del Amor
Domingo, 25 de Julio de 2010 18:10

El amor es todo
el amor es tiempo
el amor es estar ahí
el amor no tiene horario
pero cuando no te quieren
nunca hay tiempo para ti
nunca hay un te quiero para ti
no existes para ese amor
solo te da sobras de su tiempo
no le importa lo que sientas.

Duele querer y que no te quieran
duele vivir así esperando
duele ver la vida pasando
duele todo lo que te rodea
duele que estés aquí pero tan lejos
duele ser nada para quien lo es todo para ti.

Me siento tan sola sin ánimos de nada
siento como si no hay aire para seguir respirando
siento que mi corazón no quiere latir mas
siento que aquí solo hay dolor
de dolor estoy muriendo
y nada puedo hacer
solo tu quien me tiene así es capaz de cambiar mi animo
de triste a alegre aun que sea lo segundos
siempre soy la que espera la que mendiga tu tiempo
la que dice que ya no mas pero basta escuchar tu voz
y me olvido de lo que sigue
nada es para siempre un día saldrás de mi corazón
y dejaras de dolerme como me dueles ahorita
mientras pasa eso te sigo amando
y sigo sufriendo y muriendo de dolor por ti mi amor.

Enviado por: Maria

 
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