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| Una húngara se llevó el premio Miss Cirugía Estética 2010 (y el drama de los esteticohólicos) |
| Viernes, 27 de Agosto de 2010 12:43 |
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Erzebet Gergely, conocida como “Miss adicta a la cirugía de senos”, se llevó el premio del concurso en su versión 2010.
La polémica y los debates en torno al exceso de cirugías.Miss Cirugía Estética es un premio muy particular y polémico que se entrega en distinos países -esta vez en Rimini, Italia- a mujeres que se sometieron en reiteradas ocasiones al bisturí, con el propósito de contar con una estética y atrevida figura.
En este curioso certamen de belleza, lejos de premiar la belleza natural, el jurado se enfocará en calificar los mejores implantes de pechos, las liposucciones mejor realizadas, los restiramientos de cara más firmes de cada una de las aspirantes, quienes deben tener una edad entre 18 y 30 años, además de haberse sometido por lo menos en una ocasión al bisturí. Este año, en su versión 2010 la ganadora fue Erzebet Gergely quien en la competencia era conocida como “Miss adicta a la cirugía de senos”. Tal como describen los medios del mundo, esta mujer húngara es rubia, tiene ojos azules, mide 1,90 m., tiene una hija de 19 años y trabaja como hostess, es castellano 'anfitriona. El jurado que la eligió estaba compuesto por cirujanos estéticos y periodistas, quienes además determinaron a las ganadoras de “Miss Silicona”, “Miss Rinoplastía”, “Miss Botox”, entre otras, según detalló la página oficial del evento. La ganadora de la competencia se hará acreedora a un apartamento totalmente pagado, mientras que la primera y segunda clasificada, se harán acreedoras a un coche y un viaje, respectivamente. Pero este polémico concurso roza una polémica: ¿porqué premiar y fomentar a personas que padecen un trstorno psiquico? Es que si bien las intervenciones estéticas son desde hace años un adelanto en la medicina que le servió a muchas personas para resolver problemas tanto físicos como de autoestima, el abuso de este tipo de intervenciones puede tener consecuencias devastadoras. Las expectativas en exceso pueden transformarse en un enemigo y llegar a padecerse la llamada dismorfofobia, un cuadro psiquiátrico que se caracteriza por afecta a las personas que de forma constante encuentran defectos tanto en su rostro como en su cuerpo y se someten a reiteradas cirugías con la intención de verse bien. Este es un problema que afecta más a mujeres que hombres y antes de realizar una intervención estética, este tipo de personas necesitan una evaluación más profunda, utilizando el médico su propia experiencia para detectar si existe algún trastorno. Cuando se realizan intervenciones sobre una misma zona de forma reiteradas, esto provoca además de un cambio estético la pérdida de vitalidad en los tejidos que responden de forma diferente tras cada operación. La piel comienza a perder elasticidad, brillo, color y textura y al irse eliminando capas de piel la circulación de sangre que llega de la zona profunda comienza a sufrir, lo que hace que la superficie de la piel comience a sufrir y pierda tono muscular, vitalidad y elasticidad. También los cartílagos comienzan a perder consistencia y con cada nueva intervención se produce inflamación y a la larga desemboca en una fibrosis, lo que genera irregularidades en la piel. Los especialistas recomienda no realizar más de dos operaciones en una misma zona, sino realizar pequeños retoques que la mayor parte de las veces se hacen utilizando láser o dermoabrasión o cualquier técnica que sirve para revitalizar la piel. Otra cosa a tener en cuenta es que debe transcurrir como mínimo un año entre cada intervención o retoque para que la cicatrización se produzca sin problemas. Es el médico quien está en la obligación de explicar al paciente los riesgos de cirugías hechas de forma indiscriminada y hacerle ver cuando una cirugía no es necesaria |


