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TERRIBLE TESTIMONIO DE UNA CHICA VIOLADA
Sábado, 21 de Agosto de 2010 12:21
Un abuso tremendo.
Me abusó por atrás. Me dolió mucho”, describió la joven, que fue abusada durante tres años por la bestia de su padrastro en Santiago del Estero.

Un vecino de Añatuya, debería empezar a ser juzgado este viernes en los tribunales santiagueños, por la supuesta violación de su hijastra durante tres años y por forzarla a interrumpir un embarazo.

Versiones señalaron que podría quedar sin condena, luego de que quien sería víctima presentara un recurso para detener el proceso. Según el Código Penal, un avenimiento es un recurso por el cual una víctima de abuso sexual puede pedir que un juicio quede sin efecto.ara que la Justicia le haga lugar a este excepcional recurso, se debe acreditar que entre en abusador y su víctima existía una “comprobada relación afectiva preexistente”. Además de eso, la persona que presentó el recurso no debe haber sufrido ningún tipo de presiones. La Justicia desconfía del avenimiento presentado por la joven abusada, porque durante la instrucción de la causa, dijo en repetidas oportunidades que había sido “amenazada de muerte”.

Además, la víctima relató en su primera declaración que tuvo que mudarse de Santiago porque la familia del imputado “la acosaba pidiéndole que lo perdone y que llegaran a un arreglo”. El acusado, quien permanece detenido desde el año 2008, luego de que la joven denunciara ante la policía el calvario sexual al que habría sido sometida por la pareja de su madre, entre los 14 y 17 años.

De acuerdo con la investigación policial, en el 2005, la primera vez habría sido a plena luz del día. Aprovechando la ausencia de su pareja, el acusado llamó a su hijastra a la pieza. “¿Qué necesita?”, respondió la menor y de inmediato fue empujada a la cama.

“El no me dejó salir. Me besó en la boca, me sacó la ropa, apretó mis manos y abusó de mí”, declaró la adolescente.
La menor recordó que ese día perdió mucha sangre, manchó su ropa interior y la del propio denunciado. “No digas nada a nadie, sino te mato”, fue la amenaza tajante.

Al día siguiente, el horror retornó al hogar. Cuando su madre fue a trabajar, su padrastro la llamó a la habitación. Sus dos hermanitos observaron impávidos aquel acto, temerosos e ignorando la tortura que vivía su hermana de14 años. “Me abusó por atrás. Me dolió mucho y volví a perder mucha sangre”, ahondó la niña