Stevia, un negocio que revoluciona el mercado de los edulcorantes
Es un endulzante natural, sin calorías, en base a una planta que se cultiva en el norte argentino, sur de Brasil y Paraguay. La empresa Cargill sumó al negocio internacional a América Latina con la instalación de una planta en la provincia argentina de Misiones
Una buena noticia para los diabéticos y quienes quieran disfrutan de los dulces, pero sin el riesgo de engordar.
La provincia argentina de Misiones se prepara para la conquista del mercado europeo de stevia, un edulcorante natural no calórico, que dulcifica 300 veces más que el azúcar. Una cooperativa tabacalera local se asoció a la empresa Cargill, que ya fabrica su propio producto de marca Truvia.
Gracias a esta alianza estratégica, se pasará de 300 a 2.000 productores y de las 300 hectáreas cultivadas a una plantación de por lo menos 3.000 hectáreas.
Para los diabéticos será una posibilidad nueva de comer cosas dulces, sin sufrir daño a su salud.
La elección de la zona es clave, porque la stevia rebaudiana, utilizada milenariamente por los guaraníes, es autóctona de Paraguay, de la provincia de Misiones y de zonas del Brasil.
Stevia se comercializa ya con éxito en los EEUU, Japón y la UE con la aprobación de los respectivos organismos de salud. En los EEUU la marca Trevia ya tiene el 8% del mercado de edulcorantes.
La aceptación internacional de la hierba dulce no fue fácil. Después de que algunas poderosas empresas de productos para el consumidor ejercieron presión política (sobre todo Coca-Cola y Pepsi), la Food and Drug Administration legalizó finalmente el producto.
Para la salud de los consumidores es un beneficio ya que sustituye al aspartame, un químico endulzante artificial que ha sido vinculado a numerosos desórdenes neurológicos, incluso dolor de cabeza, enfermedades de la vista y otros problemas.
La stevia pertenece a una especie alógama (de fecundación cruzada) y es oriunda del nordeste de Paraguay. De acuerdo a estudios que hicieron distintos investigadores los indios guaraníes la llamaban "hierba dulce" y la utilizaban para endulzar las comidas y bebidas.
Relata la historia que los colonizadores españoles no la incorporaron a sus bebidas porque preferían utilizar la miel como edulcorante. Hasta 1970 la hierba era producida en parcelas pequeñas. Japón es el país que más la comercializa con 50 fábricas que venden el producto para consumo interno.
El principal consumo se da en aquellas personas que deben controlar la ingesta de azúcares por problemas de salud, como diabéticos, o bien para quienes deben o quieren hacer una dieta para bajar de peso.